domingo, 26 de febrero de 2017

COMISIÓN EPISCOPAL: ESPERAR ES MATAR


“Presupongo tres tipos de pensamientos en mi, es a saber, uno propio mío, el cual sale de mi mera libertad y querer, y otros dos que vienen de fuera, el uno que viene del buen espíritu y el otro del malo”
San Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales.

Por Carlos E. Viana


Esperar es matar


La Comisión Episcopal de Apostolado Laico y Pastoral Familiar, a través del Área de Niñez y Adolescencia, rechazó la propuesta del gobierno de bajar la edad de imputabilidad de los menores de 16 a 14 años, esgrimiendo entre otros argumentos que es una solución “inmediatista y de cortoplacismo”. Le recordamos que en el largo plazo los niños criminales seguirán violando el 5to Mandamiento de la ley de Dios: No matar.
Deberían tener en cuenta que estamos en una emergencia y que no se puede esperar a que el país elimine la pobreza y mejore los institutos penales y que además es dudoso que esa sea la principal causa de la delincuencia. ¿No será la crisis moral?
La solución que da la Comisión es: “Acompañemos a nuestros niños y adolescentes a vivir sus etapas de crecimiento, en un contexto familiar sano y seguro”. ¿Sano y seguro… como el menor peruano que mató y sus padres eran narcotraficantes? Todo lo que propone la Comisión significa esperar.
Esperar significa matar, lo cual no tiene reparación posible, esperar implica mayor sufrimiento para los futuros víctimas y familiares incluyendo los pobres, que la Comisión dice defender, pero que son los más atacados por la inseguridad.
Delincuente en prisión no puede reincidir, como lo están haciendo actualmente los menores asesinos.
Desde 1983 ha habido mas de 40.000 asesinatos. ¿Estas víctimas no tenían derecho a la vida? Este problema necesita precisamente inmediatez en el plazo más corto posible. Esto es una lógica incontestable. ¿Es tan difícil entenderlo?

San Ignacio: Libertad y responsabilidad

Del epígrafe, vemos como San Ignacio de Loyola cree en la libertad humana, el “libero arbitrio” y por ende en la responsabilidad que cada hombre tiene de sus actos. Sobre esa base otros dos grandes pensadores de la Compañía de Jesús, los padres Luis de Molina (S. XVI) y Francisco Suárez (S. XV), defendieron la doctrina del libre albedrío, oponiéndose a la de la predestinación de las almas de Martín Lutero. A esta última y para ser justos solo en este sentido, se acerca el determinismo marxista, que afirma que el ser humano no es libre, sino que esta determinado por la sociedad, es decir que las víctimas son los culpables.
Según el determinismo social, un niño con conciencia del bien y del mal, asesina y el no tiene ninguna responsabilidad. Aclaremos que una cosa es el perdón cristiano y otra dejar suelto a un salvaje que va a volver a matar. Esto es falta de amor por el prójimo. Para la comisión el gran mensaje de Jesús “ama a tu prójimo como a ti mismo”, ha sido superada por la teología de la liberación, elaborada en su momento en las oficinas de la KGB y que hizo pecar mortalmente apoyando asesinatos a padres como Mujica o Angelelli.

La pobreza estigmatizada

La comisión episcopal aclaró que se estigmatiza a los pobres como “sinónimos de delincuencia”, con lo cual la Comisión mete a todos los pobres y a los asesinos en la misma bolsa. La mayoría de los pobres son honestos, pero la responsabilidad de un asesino no es social, como ya fundamentamos, sino su decisión individual de matar. La condición social puede ser una atenuante, pero nunca un justificativo. Con esta posición es la Comisión quien está estigmatizando a los pobres.

Crisis espiritual

Aclaran los miembros de la comisión, que hay una “corresponsabilidad de todos los sectores de la sociedad” y en esto tienen en parte razón porque ellos que deberían estar a la vanguardia de la defensa del 5to Mandamiento, están favoreciendo inconscientemente su violación.
Argentina vive una profunda crisis moral con bases espirituales que ha sido y es el principal factor de pobreza y delincuencia.
La Iglesia fue creada por Cristo para evangelizar y salvar almas. “No sólo de pan vive el hombre”, expresó el Salvador, lo cual no quiere decir que no debamos afrontar la superación de la pobreza.
Pero precisamente se le ha robado a los pobres y la Comisión no reaccionó contra esto. 
Tanto Milagro Sala como Hebe de Bonafini están acusadas de robarles a los pobres ¿Por qué entonces si se está con los pobres se las apoya? Robarles a los pobres fue una innovación del kirchnerismo. Con lo que se robó y despilfarró en estos últimos doce años se podría haber superado la pobreza. ¿Por qué no se condenó este hecho aberrante?
En definitiva, ¿la Comisión tiene una preocupación por los pobres o una intención ideológica?
Nos queda una gran esperanza. Parece que una parte de la Iglesia no está con Argentina, pero Dios sí.